viernes, 9 de octubre de 2009

Los saberes de mis estudiantes

Los saberes de mis estudiantes

Al elaborar una encuesta a un grupo de 37 alumnos del tercer semestre de la especialidad de informática, los resultados arrojados son los siguientes: Todos los alumnos tienen acceso a Internet; y lo que saben hacer en Internet como bajar y escuchar música, ver videos en youtube, buscar imágenes, bajar fotos del artista favorito, bajar animaciones, consultar páginas para los trabajos de investigación de algunas materias, revisar el correo personal, traducir palabras de inglés al español, revisar avances de las telenovelas, ver las noticias más importantes del país y el estado, participar en foros de opinión libre, chatear con los amigos y familiares, crear páginas Web, descargar software y otros programas.

Como se puede apreciar estos alumnos cuentan con saberes que se pueden aprovechar para apoyar a alumnos de primer semestre en la materia de Química I, para la elaboración de una línea de tiempo sobre la evolución de los modelos atómicos, en donde les enseñaran como consultar en diferentes páginas de Internet los trabajos que realizaron diferentes científicos a lo largo del tiempo sobre la estructura del átomo, hasta llegar al modelo actual, además de cómo seleccionar la información, de tal manera que sea la necesaria para que sea comprendida, también les enseñaran como hacer una presentación en PowerPoint, para que estos temas consultados sean expuestos en clase, logrando así un aprendizaje más significativo.

El plantel cuenta con dos laboratorios de cómputo y una sala especial con varias computadoras, en donde se tiene el servicio de Internet para el uso exclusivo de los alumnos, con el fin de que ocupen este espacio para realizar sus actividades, ya que la mayoría de los alumnos no cuentan con una computadora, y es ahí donde los alumnos de tercer semestre podrán enseñar a los de primero.

Mi confrontación con la docencia

Mi confrontación con la docencia

En el año de 1978 termine la carrera de Ingeniero Químico Industrial en la Escuela Superior de Ingeniería Química e Industrias Extractivas (E.S.I.Q.I.E) del IPN, dos meses antes de terminarla y como resultado de las prácticas profesionales que había realizado en el campo geotérmico de Los Azufres Mich., fui contratado, por la C.F.E, fui uno de los primeros Ingenieros con esta especialidad que llegó a este campo, los trabajos, sobre todo de investigación tenían muy poco de haberse iniciado, así que tuve la gran fortuna de aprender de las experiencias de científicos de varias partes del mundo en donde existe este recurso natural, naturalmente algunos de ellos contaban con varios años en esta disciplina de la investigación, recuerdo a varios de ellos, por ejemplo al Dr. Kruger y al Dr. Alfred Truesdell, persona de edad avanzada, que me daban muchos consejos, fueron muy buenos maestros para realizar mis actividades en el área de Geoquímica, tuve la oportunidad de escribir varios artículos relacionados con la geotermia, en dos de ellos participe a nivel internacional como coautor, en fin dure 10 años trabajando en esta área en la C.F.E., como pueden ver con estas actividades jamás me imagine culminar mi vida profesional como maestro, donde me inicie en Enero del año de 1980, como lo dije en el foro anterior de forma circunstancial, resulta que una persona impartía clases en una preparatoria por cooperación, incorporada a la U.M.S.N.H de Cd. Hidalgo, Mich., por motivos personales el tenia que dejar ese trabajo y me pidió que si podía sustituirlo, por qué le daba pena abandonar el grupo a la mitad del año, obviamente mi respuesta fue un NO rotundo, le explique mis razones por las que no podía, generalmente salía cada mes a Mexicali al campo geotérmico de Cerro Prieto, a Guadalajara al campo de la Primavera, a Perote Ver., definitivamente no podía, sobre todo le comente que tendría que preparar apuntes, preparar la clase, etc., y su respuesta fue, no te preocupes yo te presto los míos, me dijo, únicamente terminas el semestre y eso es todo, quizá por pena de tanta existencia acepte, y esa aceptación sigue vigente hasta el día de hoy.

Los inicios de trabajo como maestro no fueron fáciles, tuve muchos tropiezos con mis alumnos por que no me entendían y como era una preparatoria por cooperación los muchachos se quejaban ante las autoridades, mi temor no era que me corrieran, (porque tenia mi trabajo donde ganaba más), más bien fue un reto para mi darme a entender con esos muchachos, recuerdo que le dedicaba buenas horas en la preparación de nuevos apuntes, en las clases, etc., considero que me sirvieron de mucho porque dure dos años en esa preparatoria, después en el año de 1982,hubo la oportunidad de trabajar en el CETis. No. 28, seguramente la experiencia que adquirí en los dos años anteriores me favorecieron en gran medida, fue hasta el año de 1987 que desempeñaba mi trabajo relacionado con mi profesión y el de docente, considero que la combinación de estas dos actividades también me apoyaron demasiado, pero hubo un día que tuve que decidir con cual de los dos trabajos me quedaba, fue una decisión difícil, porque ambos me gustaban, finalmente, tome la determinación de dedicarme a la docencia, es cierto que sacrifique el aspecto económico, la antigüedad de 10 años de servicio, y otras cosas, pero las más grandes satisfacciones las he encontrado en este hermoso camino de la docencia, porque pienso y siento que lo que esta en mis manos, en mis decisiones, en mis responsabilidades, en mi tarea diaria, son seres humanos, seres maravillosos, que están iniciando su etapa de madures, la más bonita etapa del ser humano, su adolescencia, pero también la etapa más difícil para ellos y para mi como maestro, por eso para mi significa enfrentar grandes retos para sacarlos adelante en este nivel medio superior, ya que es la antesala, ya sea para enfrentarse a la vida laboral o para continuar estudios en el nivel superior. Uno de los principales retos que he enfrentado para mejor el nivel del aprendizaje de mis alumnos fue haber culminado una maestría en ciencias en la enseñanza de las ciencias en el año 2002, aprender a usar la computadora, el cañón; quiero comentar que ya tengo 4 años usando estos equipos para impartir la materia de Química y eso me ha dado buenos resultados y muchas satisfacciones.

Es cierto que han pasado ya algunos años para lograr esto, y en el transcurso de este tiempo, por falta de experiencia, he cometido muchos errores en la enseñanza de mis materias, quizá eche a perder algunas generaciones al no proporcionarles los conocimientos de la mejor manera posible, todo esto, naturalmente, son parte de las insatisfacciones que he encontrado en mi tarea como docente, pero aquí estoy compañeros actualizando junto con ustedes y eso si, me llena de emoción, también la forma como nos esta conduciendo nuestra tutora Mary, es otro motivo de satisfacción, gracias compañero, les ruego de la manera más atenta me hagan sus comentarios y sus opiniones a este trabajo, porque me ayuda mucho en mis tareas y además sus aportaciones me enriquecen.

Reciban un afectuoso saludo de su compañero y amigo José Francisco.

jueves, 8 de octubre de 2009

Mi aventura de ser docente

No cabe duda que recordar es vivir, esta lectura me transporto al año de 1980, cuando por vez primera tuve contacto con un grupo de alumnos a los que tenia que enseñarles la asignatura de Química, en la primera clase los nervios me traicionaron y el tema que había preparado prácticamente se me olvido, para disimularlo, decidí pasar lista, era tal mi nerviosismo que decía el apellido del primer alumno y el nombre del segundo, las risas no se hicieron esperar y el clásico comentario, “el maestro esta nervioso” desde ese instante pasó por mi mente tomar una postura de profesor serio y estricto, evitaba la comunicación con los muchachos porque consideraba que podían faltarme al respeto, cualquier falta de los jóvenes por mínima que esta fuera era motivo de un severo regaño a todo el grupo, propiciaba un ambiente de temor en cada clase y como consecuencia el interés por lo que enseñaba se desvanecía, no disfrutaba la clase.

También recuerdo que no aceptaba, es mas, hasta me disgustaba que me dijeran maestro, yo quería que me llamaran Ingeniero, porque eso era lo que había estudiado, pensaba que si daba clases era únicamente para cumplir un compromiso que había adquirido, pero fueron pasando los años en esta actividad y la molestia aun existía. No tenía mi propia identidad como profesor.

En cuanto a la comunicación con los muchachos, se limitaba únicamente en presentar lo mejor que se pudiera los contenidos, el que explicaba era yo, el que hablaba era yo, el que preguntaba era yo, en fin, la clase era para mi y solo para mi, escuchar a mis alumnos era muy difícil. No conocía ni lo más básico de lo que debe ser un interlocutor.

Mostrar una cara de enojo, era mi mejor defensa para imponer la disciplina en el salón de clase, recuerdo la primera vez que sonreí, una alumna con cara de sorpresa comento, “el maestro ya sonrió”, y al final de la clase se me acerco y me dijo, “me gusto mucho verlo sonreír, por que no lo hace más seguido”, ese comentario me hizo reflexionar, y sentí que algo andaba mal, que tenia que hacer algo, que no era mi actitud la mejor forma de enseñar. No saber organizar la clase, no contar con una propia identidad como profesor, es lo que me condujo a actuar de esa forma.

Una de las quejas más comunes, sobre todo en la asignatura de matemáticas es que los alumnos vienen mal preparados de la secundaria y que esa es la razón más importante por la cual se les dificultan la matemáticas en este nivel medio superior, que no es nuestra culpa, que debemos continuar con el programa para ver la mayoría de los contenidos, que los alumnos tienen la responsabilidad de recordar lo que les enseñaron en la secundaria. Tenemos una deficiencia para adaptar los contenidos de acuerdo a los conocimientos de los alumnos.

¿Cómo modificar mi actuar de manera que se transforme el malestar en una satisfacción?

Con el paso de los años y por la misma experiencia que he adquirido, algunos malestares ya los he transformado en verdaderas satisfacciones, y esta lectura de José M. Esteve, me ha abierto nuevos horizontes para hacerlo con más éxito; en principio quiero comentar que actualmente para mi es muy satisfactorio que me llamen maestro o profesor porque ahora si disfruto de mi trabajo, el tiempo que paso frente a grupo se me hace muy corto, he empezado ha elaborar mi propia identidad como profesor y también una renovación pedagógica.

La comunicación es más fluida, más natural, sin embargo, existen muchas cosas, que debo modificar en este terreno, por ejemplo, saber escuchar, a partir de ahora va a ser un reto personal lograr que la comunicación se de por ambos lados.

Siempre habrá problemas de disciplina, trabajamos con jóvenes inquietos, no con adultos, y como lo dice José M. Esteve, “El razonamiento y el diálogo son las mejores armas, junto con el convencimiento de que los alumnos no son enemigos de quienes tienes que defenderte”. Debo tomar en cuenta todo esto y manejar la disciplina en este sentido.

Finalmente, adaptar los contenidos al nivel del conocimiento del alumno, como se menciona en esta lectura, me indica que lo que debo de hacer es una renovación de los contenidos del programa de matemáticas, para su adaptación y no querer trabajar con los contenidos ya programados y continuar quejándome de las carencias de los alumnos.

Por ahora estos son mis comentarios, mucho agradeceré los de ustedes, con la seguridad de que mi aprendizaje sobre este tema será mucho mejor.

Reciban un cordial saludo, Mary y todos mis compañeros.